Lo que no ha podido evitar Garmendia son los recortes que ha sufrido la partida destinada a programas de I+D+i, a la que se ha asignado una dotación de 7.946 millones de euros, lo que representa un descenso del 3,1% respecto a 2009. Son 257 millones menos que se van a restar fundamentalmente de programas de investigación pendientes deponerse en marcha. "Las dotaciones previstas en los presupuestos responden a las directrices del Gobierno, dotando al sistema científico de los créditos mínimos necesarios para mantener las cotas de excelencia alcanzadas en los últimos años (somos ya la novena potencia científica mundial) y dando un impulso decidido a las políticas de transferencia de tecnología", señala el Ejecutivo en el proyecto de ley de Presupuestos.
La mayor parte del recorte se centra en cuatro programas (investigación científica y técnica, investigación sanitaria e investigación energética) que tradicionalmente son desarrollados por organismos autónomos y universidades y que van a ver seriamente mermados sus presupuestos. El descenso se eleva a 270 millones de euros entre las cuatro partidas.
En el otro lado, los programas (fundamentalmente créditos a empresas) destinados a mejorar la base tecnológica de las empresas y a impulsar la transferencia de tecnología del sistema público al privado sufren el mayor incremento presupuestario. En concreto, el programa de investigación y desarrollo tecnológico industrial cuenta con una dotación de 2.888 millones, lo que significa un incremento del 7,7% en tasa interanual. Por lo tanto, cuatro de cada diez euros que se invierten en programas de I+D+i irá a este capítulo, en el que se incluye los programas Cenit (colaboración entre multinacionales, pymes y centros tecnológicos), la línea de créditos Profit para el desarrollo tecnológico industrial. También se han visto muy afectados los programas de investigación militar, que suponen el 14,9% del presupuestos para I+D+i. En concreto tienen un presupuesto de 1.182 millones de euros, un 19% menos que en 2009, y la partida más perjudicada es la relacionada con programas de apoyo a la innovación tecnológica en defensa, que ha sufrido un recorte de 200 millones.
FUENTE: CINCO DÍAS


